Manavendrasinh Gohil, el príncipe de Rajpipla, en el estado occidental de Gujarat, tiene intención de perpetuar su descendencia real, por decirlo de alguna manera.
El príncipe gay quiere asegurarse de que su linaje no termine con él sólo por el hecho de que no puede tener hijos. Es por esta razón que Gohil desea adoptar un niño para hacerlo su heredero real.
El príncipe ocupó los titulares hace poco tiempo cuando apareció en el programa de Oprah Winfrey, proclamando su homosexualidad. En un principio su familia lo desheredó, para luego volver a aceptarlo dentro del clan
El príncipe se encontraba en Rajpipla el pasado día miércoles realizando el ritual anual de adoración a la estatua de su bisabuelo Vijaysinh Gohil en el 119no aniversario de su nacimiento. Cuando se le preguntó quién sería el responsable de continuar con esta tradición después de él, su respuesta fue la siguiente: "He llevado a cabo todas mis responsabilidades como príncipe hasta ahora y seguiré haciéndolo mientras pueda. También pienso adoptar a un hijo para que continúe con todas estas tradiciones".
Gohil, quien está divorciado, agregó que la adopción no era algo nuevo para la familia real ya que muchos de sus integrantes habían seguido este camino ante la ausencia de un heredero de sexo masculino. "La dinastía Gohil en sí misma nació gracias a un caso de adopción. Rajpipla había sido reinada por el clan Parmar, no por el clan Gohil. Pero llegó un momento en el que los Parmar no tenían un hijo varón que continuara con el linaje. Por eso, una de las princesas de Parmar luego se casó con el maharaja de Bhavnagar. Uno de sus hijos fue adoptado por los Parmar, y así es como nació la dinastía Gohil".
Aunque no se conocen casos de hombres gays solteros que hayan adoptado en la India, el abogado Sudhir Nanavati asegura que el principe no debería tener ningún problema legal para llevar a cabo la adopción.
"La ley establece que uno no debe tener hijos para poder aplicar para adoptar", dijo Nanavati. "También debe existir una diferencia de edad importante entre la persona que desea adoptar y el niño a ser adoptado. Si estas condiciones se cumplen, no debería existir ningún obstáculo".